Ayer los nacionalismos se expresaron con su verdadera lengua al pitar al himno nacional en la final de la copa del Rey. También lo hacen al censurar, al agredir verbal, legal y, en ocasiones, fÃsicamente, a todo aquel que pretenda expresarse en castellano en sus feudos medievales posmodernos. Pero cuando hablan propiamente de la lengua, de las lenguas, los más ilustrados de entre ellos, pretenden pasar por moderados, y utilizan el lenguaje de forma falaz. En ocasiones hablan la neolengua orwelliana, en otras simplemente confunden un poco los términos, lo suficiente para causar el efecto deseado en su auditorio o, en un arrebato de sutileza, se manejan con ambigüedades. Desde la Generalidad pretenden vendernos la farsa del trilingüismo. Sobre ello hablo en mi último artÃculo en LD.
Esa parece ser la única alternativa para estos totalitarios, según pertenezcan al proletariado o a la aristocracia nazionanistas: rebuznar o mentir.
En general, comparto la idea de que el nacionalismo y el fascismo tienen mucho en común. Los nacionalistas siempre dan a la nación como un hecho natural, y dicen que los nacionalistas son “los otros”. Eso es, precisamente, lo que hace el autor de este blog: es un nacionalista españolista, el peor de los nacionalismos. Si no fuera nacionalista, no le importarÃa que le silben el himno nacional. Ya puestos, si tengo que elegir entre un nacionalismo pequeño y uno grande, me quedo con el pequeño: ¿qué pasa si alguien es catalanista porque quiere hablar su lengua, no porque es nacionalista, y por eso se opone a España, que funciona como nacionalista hegemónica? Cabe, pues, ser catalanista y que los nacionalistas sean los españolistas. En este sentido, mi natural antinacionalismo me hace ponerme de lado de los catalanistas frente a los españolistas.
No te engañes, autor del blog: el primer nazionalista en esta discusión sos vos.
No, no te engañes comentarista argentino que una vez vivió en Expaña, yo no soy nacionalista, soy liberal. PodrÃa decirse que justo lo opuesto. Pero para comprender esto hay que tener algunas ideas más que vayan más allá de la boba dicotomÃa entre nacionalistas periféricos y nacionalistas centralistas.
Me da la impresión que el problema radica en la asunción del comentarista que todos somos socialistas, como todos los nacionalismos, en el sentido de que queremos más estado, y no menos…
De hecho, en cierta manera, ser liberal es ser el nacionalista de la nación más pequeña: un individuo…
Me da que el comentarista sólo entiende de socialismo, por eso no puede entender que la crÃtica no es nacionalista (socialista), si no liberal…
Es que es complicado!!!
Si, Geralt, debe creer que pretendemos sustituir una imposición por otra. Quizás sea de los que confunden libertad con caos y libertinaje.
Como ves mi mensaje se ha “duplicado”. Es que hay veces que le doy a post y no aparece, y si a los 5 minutos ha aparecido le suelo volver a dar al manubrio…
Si es que no teneis ni una pizca de paciencia!
Será…
No entra nada más que para darnos collejas!!! Vaya anfitrión!!! ;-P