Home Política Al Dios Progreso rezando y con el mazo arreando

Al Dios Progreso rezando y con el mazo arreando

escrito por Germanico 25 marzo, 2009

Según decía la Chacón ante las cámaras antes de informar a los soldados, los primeros que debían ser informados de la retirada de Kosovo eran los soldados. Pero todos sabemos a quién hay que informar, y por qué medios (léase medios en dos sentidos). La demagogia aquí consiste en que se quiere dar la imagen de que los primeros son los soldados, cuando la primerísima es – ¡¡la propia imagen!! Luego Wyoming, en su informal programa, pone unos extractos de crítica de Vidal y Losantos en la COPE a la imagen de la Menestra en una fragata, con los pelos revueltos por el viento y las piernas largas, y sugiere que en eso, y nada más que eso, consiste la crítica de los (pocos) medios de derecha (recalca su copresentadora: ultraderecha) a la gestión de tan sublime hembra.

Este desgobierno de la descoordinación perfectamente orquestada nos viene acostumbrando ya a anticipar las jugadas, o hacer “lo que mande la jugada”, grabando antes de que las cosas se sepan –entre la opinión pública, entre los soldados, etc- antes de que hayan ocurrido incluso, sus conclusiones grandilocuentes.

En la anterior entrega (viven “entragadas” a su imagen, Vega Vogue), otra de las Menestras de pota, digo Ministras de cuota, Cabrera, cuyos pelos encabritados también dan que hablar de su imagen, grababa su satisfacción por una decisión del Tribunal Supremo contra la objeción a la asignatura Educación para la Ciudadanía….¡antes de que dicha decisión se hubiera tomado!! ¡¡toma el frasco –carrasco!!

Ahora los europeístas de la PSOE tiran por tierra la iniciativa de Luis Herrero de defender a los padres que desean escolarizar a sus hijos en castellano fuera de castilla, pero aún dentro del Reino de Expaña. Parece que la inmersión lingüística es algo deseable. El provincianismo es algo deseable, y además lo es en una Europa que representa un intento vano, fallido, como casi todos los intentos políticos, de universalidad. Los partidarios del partido, de la división, del terruño, siempre discriminarán. Sólo que ahora lo hacen en nombre de la no discriminación. Grandes demócratas.