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La resolución de la ONU sobre la homosexualidad

escrito por Nora 9 diciembre, 2008

Francia presentará esta semana en la ONU un nuevo proyecto de resolución, que tendrá por objeto la despenalización de la homosexualidad. Los lectores que me siguen saben perfectamente lo inoperante que es la ONU, no sólo porque no tenga medios para obligar a los Estados que no cumplen sus resoluciones, si no sobre todo porque ni siquiera ha obligado a las personas que trabajan bajo su bandera (por ejemplo, los cascos azules) a cumplir las reglas más elementales en sus distintas misiones.

Ya hace unos días, Irán había declarado que le daban igual las críticas, que ellos van a mantener la pena de muerte porque “la homosexualidad es considerada odiosa e inaceptable” y “lo que hacemos sirve para prevenir la corrupción“. De modo que el papel de la resolución iba a ser muy útil para cualquier otro uso (incluidos los más o menos desagradables), excepto el de la obligatoriedad de su contenido.

a) Lo que se ha publicado:

Se publicó que el Vaticano (digámoslo finamente) había metido la pata, porque, encabezado por el Cardenal Tauran, considera que es necesario no apoyar la resolución porque su aprobación puede “dar lugar a que se aprueba el matrimonio homosexual en países donde hasta ahora no se había planteado la cuestión“. De modo que, según la redacción de la práctica totalidad de los medios, el Vaticano acaba apoyando la postura de países como Irán, Arabia Saudí y en general todos los países musulmanes, porque, como dice Tauran, “el laicismo es más peligroso que el islamismo” y “gracias a los musulmanes que han devuelto a Dios a la vida pública“. Algo que no sorprende, considerando que este verano, cuando más de 500 cristianos han sido asesinados en la India y hay casi 50.000 desplazados, Tauran instó a los hindúes radicales a que “dialogasen“. Así que, si esta es la actitud mantenida con los cristianos a los que están matando, no creo que sea extraño que hayan decidido apoyar, aunque sea indirectamente, el voto en contra de la resolución.

b) lo que dice el Vaticano: Enlazo Zenit:

Ahora bien, según el portavoz vaticano, la propuesta francesa no sólo busca “despenalizar la homosexualidad”, “sino además introducir una declaración de valor político que puede derivarse en sistemas de control, según los cuales, toda norma –no sólo legal, sino también relativa a la vida de los grupos sociales o religiosos– que no ponga exactamente en el mismo nivel toda orientación sexual podría ser considerada como contraria al respeto de los derechos del hombre“.

“Esto puede convertirse claramente en un instrumento de presión o discriminación ante quien, sólo por poner un ejemplo muy claro, considera que el matrimonio entre un hombre y una mujer es la forma fundamental y originaria de la vida social y como tal ha de ser privilegiado”, ha aclarado el padre Lombardi.

Ahora la cosa cambia un poco: ya no es el Vaticano el que infiere de la despenalización de la homosexualidad, la obligatoridad de la legalización del matrimonio homosexual, si no que se incorpora a la propia resolución una declaración vaga que, sin embargo, permite que se considere contrario a los Derechos Humanos la no legalización del matrimonio homosexual.

Creo que como, el Vaticano no tiene voto pero sí voz en la ONU, podría perfectamente haberse limitado a decir que:

a) El matrimonio canónico -o el que lo es desde el punto de vista natural- es sólo el que se produce entre un hombre y una mujer.

b) La homosexualidad no debe ser penada y no estamos a favor de su penalización, tal y como ha declarado el director de Radio Vaticana, Federico Lombardi, a raíz de la polémica.

c) La despenalización de la homosexualidad no implica que el matrimonio homosexual tenga que ser aprobado legalmente.

En todo caso, se debería publicar el texto final propuesto de la resolución para que se aclararan las cosas.

PS: Lo he modificado porque al leerlo esta mañana en el Reader me he dado cuenta de que lo modifiqué demasiado deprisa ayer (tenía la parte crítica escrita ANTES de recibir, gracias a Crispal, la noticia de ZENIT). Ya leeré los comentarios que no me da tiempo.