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Sin munición, sin armas y sin radios… para luchar contra los talibanes (+)

escrito por Nora 22 septiembre, 2008

Hace dos semanas, un escándalo sacudió Francia cuando la revista Paris-Match publicó unas fotos de un grupo de talibanes, uno de los cuales iba vestido con el uniforme de uno de los soldados franceses a los que acababa de asesinar:

La fotografía fue tomada por un fotógrafo del Paris Match a unas pocas millas de la escena de la emboscada en la que diez soldados franceses fueron asesinados a 30 millas de Kabul el 18 de agosto. Mostraba a los luchadores talibanes, que decían que eran una parte de la fuerza que atacó a las tropas francesas. Uno de ellos estaba enteramente vestido por encima de la cintura con el uniforme francés, casco, gafas y chaleco anti-balas.

Otras fotos en el reportaje de diez páginas de la revista mostraban a Farouki, el líder de la fuerza talibán entre siete hombres que sostenían rifles de asalto y otros trofeos de los cuerpos de los soldados franceses.

El enfado y repulsión por las fotos creció en Francia cuando el periódico Le Monde informó de que los luchadores talibanes habían degollado a cuatro de los soldados franceses mientras yacían heridos en el suelo.

Sin embargo, las últimas noticias pueden ser incluso peores:

Un reportaje de la OTAN sobre el incidente obtenido por The Globe and Mail provee la más detallada descripción del ataque del 18 de agosto que sorprendió a todos los países que participaron en la campaña cada vez más violenta. El reportaje de la OTAN, considerado como “secreto“, revela que las tropas francesas estaban extremadamente mal preparadas sorprendidas por insurgentes muy bien preparados en un valle al este de Kabul. Diez soldados fueron asesinados, según el reportaje pero los demás tuvieron mucha suerte de escapar sin que se produjeran más muertes.

Los franceses no tenían suficientes balas, radios u otro equipo, según el reportaje. Las tropas fueron obligadas a abandonar el contraataque cuando las armas en sus vehículos se quedaron sin munición sólo 90 minutos después de que comenzara una batalla que se prolongó durante dos días. Sólo un soldado francés tenía una radio que fue rápidamente privada de funcionamiento, dejándolos incapaces para llamar pidiendo ayuda. En una indicación más de que los soldados franceses pudieron estar a merced de sus atacantes, los soldados muertos “mostraban signos de haber sido disparados a corta distancia“, dice el reportaje.

Sin embargo, los insurgentes estaban peligrosamente muy bien preparados. La investigación encontró pruebas de que había francotiradores bien entrenados entre las guerrillas (muy poco usual, porque son frecuentes las bromas sobre la mala puntería de los talibanes) y había indicaciones de que se les habían suministrado balas incendiarias diseñadas para hacer agujeros en los chalecos anti-balas.

Desde mi punto de vista, este suceso presenta dos cuestiones que los Gobiernos involucrados deberian analizar:

  • ¿para qué mandar a tropas -que han sido entrenadas para usar armas- con un equipo a todas luces insuficiente a la guerra? Si a los políticos no les convence el que los soldados sean personas -que se juegan la vida allí donde les mandan…-, por lo menos deberían reflexionar sobre el coste que supone para el Estado entrenar a cada soldado. Algunos de los que murieron en este “encuentro” eran boinas verdes, que, si buscamos en internet y considerando en el lugar en el que estaban, se trata de efectivos pertenecientes a la Legión Extranjera (2e Regimiento Extranjero de Ingenieros/Grupo de Monitorización de Operaciones y de Intercomunicación). La Legión Extranjera es definida como “unidad militar de élite“. Y no tiene balas ni radio para contraatacar. Cabe preguntarse cómo hubieran ido equipadas las tropas que no fueran de élite.
  • ¿quién ha proveído de armas como éstas a los talibanes? De repente, los talibanes, de los que se hacían chistes sobre su mala puntería, tienen francotiradores y balas que penetran armaduras.

En Francia se ha protestado sobre las fotos en sí, porque por supuesto eran de mal gusto. Sin embargo, creo que la sociedad europea debe saber a quién se enfrenta y eso no lo va a saber si alguien no se lo dice. Aparte del mal o peor gusto de las imágenes, creo que Francia (y Europa) debe reflexionar sobre su papel estratégico en relación al terrorismo islámico y si se está haciendo lo suficiente o no. Y sobre todo, sobre el papel de los ejércitos, que sirven para algo más que para patrullar sin armas (o con escasas armas) lugares donde no son bien recibidos que se diga.

(+) El Ministro francés de Defensa, Hervé Morín, ha negado esta información, diciendo que el reportaje no es si no lo que contó uno de los americanos del Joint Center of Information que tomó parte en la operación de rescate de los franceses en un correo en el que detallaba los pormenores de la misión. Se ha mostrado sorprendido por la prontitud en que se ha obtenido el correo y ha negado también que no tuvieran balas. Aquí, el vídeo:Hervé Morin, Ministro Francés de Defensa, niega la información de que los soldados franceses en Afganistán carecieran del equipo necesario para enfrentarse a los talibanes. (vídeo en francés).

(+2) Michael Yon (que fue quién hizo correr la voz sobre esta cuestión) ha criticado al Ministro francés de exteriores y la OTAN por lo que considera es un grave engaño al público:

La OTAN y el ejército francés continúan negando que un informe secreto existe concerniente a la périda de diez soldados franceses el pasado mes en Afganistán. Para que conste, no tengo intención de publicar nada sobre el informe secreto. El periódico canadiense The Globe and Mail ha citado profusamente su contenido y yo simplemente confirmé que el informe de verdad existe, que el artículo del periódico refleja correctamente el contenido del reportaje, y advertí que si la OTAN y el ejército francés continúan manteniendo la posición de que el informe es incorrecto o que no existe, pueden encontrarse con que los hechos van a contradecirles cuando se publique. Lo que es más importante, el documento se me entregó sin ninguna explicación de que debía mantenerlo en secreto.

Veremos qué ocurre en las próximas semanas.