Home Liberalismo Represión: la religión como ideología, la ideología como religión?

Represión: la religión como ideología, la ideología como religión?

escrito por Luis I. Gómez 1 septiembre, 2008

relig_ideol.jpgRetirada de una novela debido a las protestas islamistas masivas. Por la misma razón, y esta vez con amenazas a la integridad física de los autores, autocensura y retirada de ciertas caricaturas. Prohibición de una película de  Bollywood. Prohibición de perros y gatos, pues estos ayudan a coquetear con personas del sexo opuesto. Emisión, y aún en vigor, de una Fatwa contra un escritor literario. Parecen detalles insignificantes si los comparamos con los grandes problemas de nuestro tiempo. Sin embargo, son estos  pequeños detalles los que se muestran como más efectivos a la hora de reconducir una masa hacia la rendición frente al totalitarismo. Justamente porque, al ser pequeños, apenas si encuentran resistencia entre las mayorias.

Del lado cristiano tampoco podemos subirnos al pedestal del “somos mejores”. Acuérdense de las ranas crucificadas. Las iglesias cristianas no se han caracterizado precisamente por haber estado al frente de los movimientos que lograron terminar con la censura, declarar la libertad de credo, la legalización de la homosexualidad, el divorcio, el aborto, … al contrario. No debemos caer en la hipocresía de presentarnos como los defensores del sagrado Grial de la libertad. Y no pocos movimientos dentro de las diferentes iglesias cristianas apenas sienten vergüenza cuando manifiestan, incluso propugnan, actitudes similares a las que criticamos en el islám.

Pero la secularización tampoco es garantía frente al patronazgo y la mutilación de libertades individuales. Todo lo contrario: prohibición del mercadeo y consumo de drogas (peor aún, de algunas drogas), prohibición de la prostitución, prohibición (en España ya eliminada) de manifestar que no hubo exterminio judío en la II Guerra Mundial, prohibición de fumar en espacios  privados (acaso mi bar no es mío?), prohibición de tener y portar armas, retirada de portadas de revistas, prohibición de novelas porque alguien cree reconocerse en uno de los personajes, prohibición de expresarse libremente en un medio de comunicación, prohibición de quemar banderas, … detalles insignificantes …

No son las religiones ni las ideologías las que llevan, pero, al liberticidio. Es la existencia de un aparato represivo a su servicio lo que lo hace posible. El islamismo es más efectivo en los países teocráticos y más cruel allí donde se quiere obtener ese poder. Cuanto menor “poder terrenal” tienen las iglesias, más difícil es que impongan sus criterios. En el Estado secularizado, las ideologías que subyacen en los partidos  y gobernantes dispone del aparato de poder para imponer sus premisas: EpC, leyes y decretos, vigilancia de la esfera privada de las personas, sucumbiendo así a la misma tentación que los mullahs de hoy o los papas de ayer.

Dicho en otras palabras:  si la ideología por sí misma, la actitud de las personas condujese inevitablemente a situaciones de represión, serían esas personas las responsables de tal situación, legitimando así una acción censuradora y represiva de los otros contra aquellos… para defender la libertad,  haciéndola imposible. El diálogo sólo es posible entre iguales, dotados de sistemas represivos o carentes absolutamente de ellos. Para establecer una teoría de la libertad es inexcusable desarrollar una teoría sistémica de la represión.

Por eso los derechos a la defensa propia, la rebelión y la secesión han de ser individuales e inalienables. Y niego la necesidad de esos sistemas represivos de poder. El máximo respeto a los principios de no agresión y la garantía del ejercicio de la defensa propia tal vez no se basten por sí solos, pero son pilares indispensables para el diálogo entre iguales. Entre libres.