Están en Barcelona, son cientÃficos de toda Europa y se han reunido … bueno, es una forma de no perderse de vista. El encargado de plantear los temas cambioclimáticos ha sido Sir David King. Cito lo que de su intervención nos trae el diario “El Mundo“:
King recordó que en 40 años llegaremos a ser 9.000 millones de seres humanos en el planeta, un reto que, según argumentó, requiere “una acción global de los gobiernos” en la que se combine el conocimiento cientÃfico de la naturaleza con “respuestas tecnológicas adecuadas”.
No se bien cómo interpretar esto. Seremos demasiados porque hace más calor? Hace más calor porque somos demasiados?
En realidad, lo que a mà me hubiese gustado serÃa una respuesta cientÃfica, y no mediática, a la cuestión que se plantea. Y la cuestión no es una, son varias, perfectamente resumidas en esta gráfica (hacer click para ampliar) que nos plantea Andrew Bolt en el Herald Sun:
Primero fueron los neomalthusianos del Club de Roma, luego la lluvia ácida, después el agujero del ozono, más tarde el calentamiento global, ahora el cambio climático (por si resulta que no se calienta). En fin, lo mismo de siempre. Profetas de la desgracia.
Según un modelo matemático que he desarrollado con cuatro copas y un manual de SPSS para tontos, existe una correlación directÃsima entre los éxitos del Barcelona y los fenómenos atmosféricos perjudiciales para la agricultura patria y nuestros bosques (olas de calor, granizo, heladas, incendios…). PondrÃa unas tablas y unos gráficos, pero ¿pa’ qué si la cosa está clara?
Asà pues, se hace urgente que la Liga Profesional tome cartas en el asunto para que no vuelvan a asolarnos estas catástrofes tan dañinas para nuestra economÃa y nuestros ecosistemas. Por de pronto deberÃan descender al equipo a tercera regional e impedirle manejar un presupuesto superior a los tres mil euros anuales. Nuestro medio ambiente depende de ello. El excedente del presupuesto se aplicará en subvenciones que posibiliten a los equipos rivales golear al peligro blaugrana o en incentivar a los árbitros para que defiendan la seguridad de nuestra ecologÃa.
Para tal fin se creará una comisión de expertos que vigilará el cumplimiento de estas normas y cuyos salarios se financiarán con una derrama obligatoria de los demás equipos.
Todo aquel que rebata o se oponga a este planteamiento no puede ser más que un irresponsable insolidario que deberÃa ser castrado con un cuchillo rumbriento y mal afilado.
He dicho.
Desgracias que deben ser estudiadas intensivamente (y extensivamente) con cargo al dinero público, claro está. Total, como no es de nadie.