Ejemplo: sueldo mÃnimo. Aquà sobreestiman los estatistas la gravedad de los sueldos de miseria en los mercados libres, subestiman la capacidad de los hombres libres para conseguir sueldos justos (mediente la huelga, por ejemplo). Al mismo tiempo sobreestiman la efectividad del sueldo mÃnimo, ignorando las incontables otras posibilidades que ofrecen los otros actores económicos y subestiman, ignoran, la consecuencia irremediable de los sueldos mÃnimos: el paro.
Otro: enseñanza pública. Sobreestiman la influencia de las familias en la vida real de los niños (sobre todo a partir de los 9-10 años), subestiman la capacidad de los hombres libres para dotarse de escuelas de calidad. Sobreestiman la acción educativa del estado incapaz de adaptarse en su generalidad a los casos particulares, subestimando la consecuencia irremediable del adoctrinamiento: la rebelión.