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Nueva Constitución Boliviana (2)

escrito por Luis I. Gómez 17 mayo, 2008

A Merkel no le hace gracia. Visto en BlogBisProseguimos nuestro trabajo riéndonos un rato de la abominación que Evo Morales se ha atrevido a imponer a los ciudadanos de su país. En este caso, nos vamos a centrar en un sólo artículo. El Artículo 30. Es impagable.

Artículo 30

I. Es nación y pueblo indígena originario campesino toda la colectividad humana que comparta identidad cultural, idioma, tradición histórica, instituciones, territorialidad y cosmovisión, cuya existencia es anterior a la invasión colonial española.

Errrr… ¿Tendrá derecho a ser reconocido en la ONU? Ya me imagino a los sumos sacerdotes con corazones palpitantes… “¡Mr. Danger es el responsable de todos nuestros males!”

II. En el marco de la unidad del Estado y de acuerdo con esta Constitución las naciones y pueblos indígena originario campesinos gozan de los siguientes derechos:

¿Y por qué no todo el mundo?

1. A existir libremente.

Vale, muy bien.

2. A su identidad cultural, creencia religiosa, espiritualidades, prácticas y costumbres, y a su propia cosmovisión.

Ahora es cuando pienso que esto podría llegar a tener un futuro. Ya me imagino a esta gente con los corazones palpitantes y su hoja de coca felices, recuperando su paraíso perdido. Si se aplicara al País Vasco, podríamos ver estatuas del Padre Aitor…

3. A que la identidad cultural de cada uno de sus miembros, si así lo desea, se inscriba junto a la ciudadanía boliviana en su cédula de identidad, pasaporte u otros documentos de identificación con validez legal.

Genial. Una excelente manera de pedir el carné a la gente. “¿Y tú de dónde eres? Pues yo soy aymara. ¿Y tú?”

4. A la libre determinación y territorialidad.

Libre terrotorialidad. Es una pena que este derecho no se aplique a todo el mundo sino que sea arbitrario en función de la conveniencia. Así, Bolivia se habría ahorrado el referéndum de Santa Cruz y sus posteriores consecuencias.

5. A que sus instituciones sean parte de la estructura general del Estado.

Esto es delirante. Ahora es el Estado quien ha de plegarse a reformas territoriales. Normalmente, tú tienes un Estado grande y feo y lo divides en unidades más pequeñas. Aquí el Estado crece en función de los deseos de las unidades más pequeñas.

6. A la titulación colectiva de tierras y territorios.

Para esto no hace falta un Estado. Hay una cosa llamada “Sociedad Anónima” que funciona que no veas de bien. Claro, que para ello hace falta una cosa llamada propiedad privada.

7. A la protección de sus lugares sagrados.

Vale.

8. A crear y administrar sistemas, medios y redes de comunicación propios.

Si el Estado tiene que definir la libertad de asociación, mal vamos.

9. A que sus saberes y conocimientos tradicionales, su medicina tradicional, sus idiomas, sus rituales y sus símbolos y vestimentas sean valorados, respetados y promocionados.

No es por fastidiar, ¿pero no cabría la posibilidad de que todo eso hubiese quedado desfasado? El conocimiento en general y la medicina en particular han avanzado muchísimo en los últimos cinco siglos. ¿Vamos a tratar las infecciones más graves con Levaquín o con hoja de coca?

10. A vivir en un medio ambiente sano, con manejo y aprovechamiento adecuado de los ecosistemas.

¿Serán capaces de arrasar con todas las plantaciones de hoja de coca que hay en Bolivia? Y si lo hacen, ¿no sería inconstitucional?

11. A la propiedad intelectual colectiva de sus saberes, ciencias y conocimientos, así como a su valoración, uso, promoción y desarrollo.

¿Se puede saber qué ha inventado Bolivia en los últimos 500 años? ¿Qué sentido tiene la propiedad intelectual cuando no se inventa nada? Y lo que es más importante: ¿qué sentido tiene el derecho de propiedad intelectual colectiva?

12. A una educación intracultural, intercultural y plurilingüe en todo el sistema educativo.

Vale.

13. Al sistema de salud universal y gratuito que respete su cosmovisión y prácticas tradicionales.

Supongamos el siguiente caso: un paciente quiere que le traten con coca, aunque la administración de dicha sustancia le podría provocar un paro cardiaco y dejarlo en el sitio. Pues habrá que tratarlo con hoja de coca. Y lo grave no es esto (allá cada cual con su vida), sino que se gaste dinero de los contribuyentes en sanadores u hospitales que lleven a cabo tales prácticas.

14. Al ejercicio de sus sistemas políticos, jurídicos y económicos acorde a su cosmovisión.

Yo no es que sea el mayor fan del derecho positivo, pero si esto lo aplicáramos al Islam acabaríamos cortando manos por robar carteras. Desconozco el antiguo sistema de justicia de los diferentes pueblos bolivianos, pero teniendo en cuenta que viene de antes del siglo XVI, no puede ser precisamente el mejor.

15. A ser consultados mediante procedimientos apropiados, y en particular a través de sus instituciones, cada vez que se prevean medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles. En este marco, se respetará y garantizará el derecho a la consulta previa obligatoria, realizada por el Estado, de buena fe y concertada, respecto a la explotación de los recursos naturales no renovables en el territorio que habitan.

Eso está bien. No iba a ser todo negativo. Ni positivo. ¿Qué hay de malo en que venga un extranjero a, por ejemplo, sacar gas? Pues nada. Pero con esto de tener derechos de propiedad colectivos, me veo que esos recursos van a quedarse allí bastante tiempo… salvo que sea Evo Morales, claro.

16. A la participación en los beneficios de la explotación de los recursos naturales en sus territorios.

Esto es muy gracioso. Tú no te juegas un solo euro. No inviertes en maquinaria. No contratas a nadie… pero te llevas beneficios de la explotación. A esto se le llama timo.

17. A la gestión territorial indígena autónoma, y al uso y aprovechamiento exclusivo de los recursos naturales renovables existentes en su territorio.

Aún no sé con qué dinero… pero vamos, por pedir, que no quede. Las constituciones no están para tener deseos, sino para que la gente pueda organizarse en libertad y marcar las normas mínimas de convivencia. Pero no. Aquí, energías renovables, aunque sean mucho más caras.

18. A la participación en los órganos e instituciones del Estado.

Como todo, depende del uso que se le dé. Pero no quiero imaginarme a esta gente tan formada y preparada proponiendo ideas, a cada cual más absurda.

III. El Estado garantiza, respeta y protege los derechos de las naciones y pueblos indígena originario campesinos consagrados en esta Constitución y la ley.

¡Pues venga! ¡Con alegría!