El apocalipsis “algoriano” no para de recibir bofetadas en el lomo. Las previsones del IPCC, cada mes que pasa se convierten en menos verosímiles. La realidad es tozuda, impertinente, y no entiende de Kiotos, Balis, gráficas y buenismos ecomarxistas.
El Kilimanjaro y sus nieves gozan de muy buena salud.