Home Política Generalizar es fácil. Son todos los musulmanes terroristas?

Generalizar es fácil. Son todos los musulmanes terroristas?

escrito por Luis I. Gómez 11 septiembre, 2007

No!

Permítanme una reflexión a la sombra del recuerdo de las Twin Towers.

En realidad sólo hay musulmanes normales, como usted y como yo y, entre ellos, algunos – pocos – enfermos mentales. Les cuento un secreto: para recuperarme de las abominaciones y estupideces que leo en la prensa o en muchos blogs, me voy a sitios como el "New York Times" a leer textos de musulmanes (paquistaníes, árabes, turcos, iraqußíes, egipcios, …) que muestran en su crítica al radicalismo islamista infinitamente más dosis de seriedad y sentido común que la mayoría de los comentaristas occidentales -sean periodistas o bloggers. Los mejores y más inteligentes análisis sobre el islamismo nos llegan hoy desde las plumas musulmanas. Por supuesto, hablo de exiliados voluntarios la mayoría de ellos, obligados a abandonar sus países de origen por las autoridades islamofascistas y que tubieron la posibilidad de hacerlo. La mayoría, aunque lo desee, no puede.

La raíz del problema islamista en europa no hemos de buscarla en las filas musulmanas. Hemos de buscarla en nuestras propias filas. Fíjense, cuando un obispo holandés propone cambiar el nombre de Dios por el de Alá no estamos ante una idea musulmana, es una idea nacida en el occidente subyugado del Appeasement. Cuando una orquesta sinfónica (la de Osnabrück, sin ir más lejos, hace unas semanas) se va de viaje a Teherán y su director decide colocar a todas sus mujeres un pañuelo en la cabeza siguiendo las directrices de los mullahs al mismo tiempo que pregona en la prensa lo valientes que han sido, dos días después de que en varios puntos de Irán se hubiesen perpetrado ahorcamientos públicos a homosexuales y adúlteras (con "a" , los adúlteros, con "o" se van de rositas), estampos ante un problema claramente nuestro. Cuando en Bruselas se programa una manifestación contra la islamización de Europa y el alcalde la prohíbe, consciente de que buena parte de sus clientes-votantes son musulmanes, estamos hablando de nuestro problema. Si encima, y al mismo tiempo, se da permiso a una manifestación contra los EEUU y para denunciar un supuesto complot judeo-yankee como origen del atentado del 11-Septiembre, el problema adquiere tintes de máxima gravedad.

Se trata sólamente de nuestra labilidad, nuestra falta absoluta de coraje civil, de determinación, de fe en nosotros mismos y nuestra propia capacidad. De eso, señores, no tienen la culpa los musulmanes.