Home Política Don ZP-Nadie no tiene tiempo para la “fracasada” Merkel

Don ZP-Nadie no tiene tiempo para la “fracasada” Merkel

escrito por Luis I. Gómez 30 agosto, 2007

El ABC de hoy viene "sembrado". En la prensa alemana -como no podía ser de otra manera, las andanzas de Zapatero no le importan absolutamente a nadie por estos lares- no hay ni una palabra al respecto. Aquí se ocupa ABC del tema. Qué tema? Al "Gobierno de España" -sí, el de los anuncios de televisión- las relaciones con Alemania no le parecen prioritarias. Normal, no vamos a comparar una reunión con Chávez o cualquier terrorista palestino con una visita de la "fracasada" Merkel, representante de la obsoleta Alemania. Quita, quita.

Empezamos con la noticia:

No habrá este año la habitual y estratégica cumbre bilateral hispano-alemana, vital para nuestros intereses por tratrase del país motor europeo y del principal socio económico. No se ha elaborado una agenda con suficiente sustancia como para justificar la cumbre Zapatero-Merkel. Con estas palabras argumentaron fuentes alemanas la caída del calendario de la cita entre la canciller y el presidente español…

Moncloa estaría «demasiado enfocada a su agenda de política interior», sugieren fuentes alemanas sin mencionar expresamente la precampaña electoral, de la que Berlín hace como si no quisiera saber nada para no cometer imprudencias. Se asume no obstante que entrado el invierno el jefe de Gobierno español podría buscar su «oportunidad fotográfica» con Merkel, así como con Sarkozy o Prodi, pero de entrada Berlín no parece proclive a facilitar la mercadotecnia, si no se dan realmente razones para emplear doce horas del calendario de la canciller en una cita inconsistente y poco más que protocolaria.

Y seguimos con el artículo editorial:

ENTRE dos países como España y Alemania, ambos miembros preeminentes de la UE, lo deseable es que se registren los menos conflictos posibles, pero asuntos importantes y de todo tipo que merezcan un análisis compartido existen en todos los campos de la relación bilateral, y cada vez más. Argumentar que no hay materias para celebrar una reunión entre los dos Gobiernos no es sino el síntoma de que las relaciones son, si no frías, bastante indiferentes.

Así, la suspensión de la cumbre hispano-alemana de este otoño no equivale a un simple aplazamiento por razones de calendario o agenda: es una mala señal, una clara anomalía, y mucho más si se tiene en cuenta que Alemania no es un país cualquiera.