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Un nuevo sistema fiscal

escrito por Luis I. Gómez 4 enero, 2006

Soy de los que creen que las sociedades se mueven por ideas y no por personas. Está claro que los humanos, en su condición de primates acomodados, perfieren actuar según los criterios y propuestas de algún elemento alfa. Pero nadie puede negar la fuerza de las ideas. El otro día presentaba en este blog un nuevo partido político de nombre extraño y sin “grandes nombres” detrás. Pero poco a poco voy encontrando algunas (muchas) ideas dignas de consideración. Las iré presentando poco a poco.

Hoy les dejo con la propuesta de sistema fiscal:

Cédula Fiscal. Atractor España propone que la condición de español sea recompensada de manera automática, por serlo, de por vida, con una Cédula Fiscal, igual para todos, para obtener los servicios públicos a los que tiene derecho. Los ingresos fiscales divididos por la población de España arrojan una cantidad por habitante. Pues bien, el 40% de dichos ingresos fiscales se lo reservarán las administraciones para sufragar sus operaciones ordinarias y el otro 60% se transformará en Cédula Fiscal prorrateada mensualmente entre cada ciudadano y que tendrá un valor variable cada año, equivalente a los ingresos fiscales correspondientes al tamaño de nuestra economía. Para que quede claro, cada ciudadano español recibirá en metálico mensualmente la cantidad correspondiente a la Cédula Fiscal calculada para ese año. Si la Cédula Fiscal fuera de 300€, es una hipótesis, una familia de cuatro personas recibiría 1.200€ mensuales.

La Cédula Fiscal se adjudicará a cada nuevo nacido español y a las personas y sus descendientes que se desenganchen de la Seguridad Social de forma voluntaria. Su despliegue puede hacerse de manera gradual y también quirúrgica, rápida, sin que ningún derecho adquirido se vea lesionado. La Cédula Fiscal será irrenunciable. El valor de la Cédula Fiscal no puede avalar nada y no puede ser embargada por ningún medio. La Cédula Fiscal permite eliminar casi la totalidad de los subsidios, agilizando la Administración, reduciéndola y simplificándola. La Cédula Fiscal es el instrumento diseñado por Atractor España, en el formato que se propone para proteger y defender la familia (objetivo 17) y para desarrollar el principio natural de que el ciudadano gasta mejor y con más eficacia que el Estado. La Cédula Fiscal es el instrumento del Modelo Atractor Social que hace realizable moral y técnicamente el principio de que el ciudadano transforma con más eficacia los ingresos fiscales en servicios.

La Cédula Fiscal se corresponde con la estrategia de individualizar la capacidad de gasto, inyectando libertad, para transformar los ingresos fiscales en servicios básicos. Es el individuo, por sí mismo o en grupo, el que transforma los ingresos fiscales y establece el coste de los servicios, los que actualmente presta el Estado con una relación coste/calidad fuera de control. El individuo transforma mejor y con más criterio que el Estado. Con el coste de los servicios que el Estado presta por conceptos como sanidad y consumo, educación, empleo, mujer, cultura e innovación, áreas en las que el Estado actúa como un extraño y como un elefante en una cacharrería, un familia podría comprarse cinco pisos de 100 metros cuadrados. ¿De verdad una familia consume esa cantidad de dinero por dichos conceptos?, ¿qué pasaría si entregáramos dicho dinero directamente a las familias? ¿Acaso alguien cree que tendríamos peor sanidad y peor educación? No hablamos del gasto/inversión del Estado en justicia, seguridad, acción exterior, hablamos de que el Estado, las administraciones públicas, deben retirarse de la prestación directa de servicios que se corresponden con sectores maduros que la sociedad oferta con mayor agilidad y en mejores condiciones respetando los derechos y libertades individuales: sanidad, educación, transporte o pensiones, por poner un ejemplo. La nueva estrategia quiere añadir racionalidad al gasto e individualizar el distinto nivel de compromiso o de riesgo con el acto sanitario, educativo, el transporte, o el ahorrador (fondos de pensiones) sin invasión del Estado. La cédula fiscal por viudedad la heredará el otro cónyuge. De ningún modo puede reproducirse o reeditarse el trato despreciativo e irracional del actual Sistema Nacional de Pensiones con las viudas de sus cotizantes, otro ejemplo más de su insolvencia técnica. Despreciativo con la mujer, con su trabajo, con sus necesidades vitales y como referente de la familia y con el papel que dicho sistema otorga a la familia. El Estado del Bienestar es una ilusión matemática y una aberración intelectual y moral. ¡Una aberración!

Nueva fiscalidad, Pensiones y Modelo Atractor Social.

Nueva fiscalidad. Con el principio de quien más gasta más paga se establece una nueva fiscalidad. La estrategia de perseguir la propiedad y la tenencia de dinero y hacer de los impuestos el ariete para erosionar la posesión de bienes y de dinero ha fracasado. Si los ricos y pobres pagan de forma desigual los ricos terminan no pagando. Si todos pagamos igual los ricos pagan mucho más. Las ideas equivocadas sobre fiscalidad progresiva, persecutorias del dinero y el patrimonio, se han convertido en auténticas trituradoras de prosperidad. Atractor España propone hacer desaparecer todos los impuestos directos sobre la renta de las personas físicas y jurídicas, sobre el dinero y las propiedades. Si los medios para obtenerlos son correctos, respetables y legales, perseguir sus frutos es una perversión moral. Si se persigue fiscalmente la propiedad y la tenencia de dinero procedentes de las rentas del trabajo o del capital, se dificulta, obvio es, su conversión en nuevas inversiones. Si se persigue la propiedad y el dinero, la propiedad y el dinero huyen. Si es difícil transmitirla a otra generación, para muchas personas deja de tener sentido crearla y, sin embargo, es riqueza, en sentido amplio, lo que necesitamos porque es la riqueza la que multiplica las oportunidades.

Atractor España establecerá un único impuesto, el IVA, Impuesto sobre el Valor Añadido, recaudado por la administración provincial y compartido por las tres administraciones, la central, la autonómica y la local (municipal, provincial). Es un impuesto que representa, de manera extraordinaria el acto humano civilizado. El IVA representa el intercambio entre personas, la interdependencia, el hacer humano. Es un impuesto que pagan las personas, no los objetos o las cosas, ¡que absurdo poner impuestos al dinero, a los coches, o a la gasolina, por serlo!. El IVA es un impuesto que nos permite realizar una fiscalidad sin discriminaciones y abandonar la obsesión por penalizar el dinero, las propiedades y el fruto del sudor, el trabajo y el ingenio de la gente. Entre todos tenemos que conseguir que el Estado deje de saquear el esfuerzo de las gentes. A mayor renta, como norma, mayor capacidad de consumo, mayor poder adquisitivo y más impuestos se liquidan. El tipo IVA será igual para todos porque todos somos iguales ante la ley, independientemente de nuestra renta o patrimonio y todos somos perceptores de la misma Cédula Fiscal. El ahorro, que siempre es inversión, y la financiación estarán exentos de IVA.

La simplificación impositiva supondrá la extinción de cualquier otra forma de impuesto, los directos, sobre la Renta de las Personas Físicas y Jurídicas (empresas), los rendimientos del capital, sobre el suelo o la propiedad inmobiliaria (contribuciones), sobre los objetos y cosas, los impuestos especiales y los de aduana. Las diputaciones y los municipios son las dos únicas administraciones que pueden poner en marcha tasas especiales, para objetivos específicos temporales, aprobados en referéndum de cada municipio o provincia. El espíritu de la globalización, su valor cultural, se compadece mal con las políticas fiscales de aduana. Enfrentarse a la globalización es como enfrentarse al Sol. La posición de Atractor España es la de evolucionar lentamente hacia la extinción de las tasas aduaneras. Las políticas de aduanas deberán desarrollar su dimensión sanitaria y de seguridad e ir abandonando lentamente su dimensión fiscal estableciendo las salvedades oportunas para los países teocráticos, tiránicos, absolutistas o corruptos.

Conviene recordar que los impuestos tienen como exclusiva finalidad, atender las necesidades comunes y que la tarifa plana que se aplique (IVA) estará en función de los objetivos que se quieren alcanzar y que en el actual modelo recaudatorio el IVA tiende a ser un IVA a minoristas, con una escala flexible con muchas lagunas y zonas oscuras para numerosas interacciones, una nueva prueba de que alcanzar la equidad no forma parte de las clases políticas y los técnicos tributarios.

Si la nueva tasa del IVA fuera del 25%, es una hipótesis, los salarios o pensiones actuales que no tributan por IRPF, por ejemplo las pensiones no contributivas, necesitarían una subida lineal por la diferencia entre el IVA anterior (16%) y el presente (25%) para mantener su poder adquisitivo. Se necesitaría conocer el impacto de dicho IVA sobre el poder adquisitivo del resto de salarios, ya sin IRPF y otros impuestos, para determinar si es preciso un aumento salarial y en qué proporción. La nueva fiscalidad, junto a la Cédula Fiscal, induce el abaratamiento y simplificación de la contratación laboral, aumentando el empleo y reduciendo el paro, reduciendo los costes de establecimiento, aumentando el margen empresarial y las expectativas de negocio. La regulación fiscal existente es un auténtico galimatías, caprichoso e indescifrable, de tasas, bases imponibles e innumerables figuras mutuamente contradictorias, que hablan por sí mismas de la inconsistencia técnica del sistema, de la falta de equidad y principios morales.

La solvencia fiscal, empero, de una nación es un requisito estratégico para resolver los objetivos de convivencia. El IVA será un impuesto compartido y corresponde al Congreso de la nación determinar su cuantía y su distribución por administraciones con criterios que tiendan a la estabilidad del modelo y cuya variación signifique mayorías muy cualificadas. Atractor España propone reasignar los recursos públicos que se reservan al Estado para sus gastos corrientes, el 40% del total —ya hemos dicho que el 60% se asignan a la Cédula Fiscal—, con el siguiente criterio: a las administraciones municipales se asignarán el 30% de los fondos, a las diputaciones el 30%, al Gobierno de la Nación, el 30% y el 10% restante para la Unión Europea y Cooperación Internacional. ¿Cómo se financian las CC AA, se preguntarán? Muy sencillo, con las aportaciones o cesiones que se pacten en sus estatutos y que realicen los municipios y las diputaciones. Han sido constituidas de arriba hacia abajo y conviene constituirlas correctamente, de abajo hacia arriba, para que sea cierto que todos los poderes emanan del pueblo. En el reparto no debe perderse de vista que gastan preferentemente las administraciones locales aunque la creación de la inversión se adopte en el gobierno nacional o autonómico. Distribuir la gestión del gasto es dar más oportunidades a la iniciativa local. Los fondos de compensación interterritorial se regularán para que sean de aplicación automática. No podrá estar sujeto a la discrecionalidad del poder político, excepto casos excepcionales o por catástrofe. Cada CC AA se hace responsable de su destino. Hay que impedir que se consoliden regiones permanentemente subvencionadas (dinero fácil).

Para el transporte por carretera se propone la expedición de tarjetas con tarifa plana (se eliminan los peajes) para el uso irrestricto de vías provinciales, regionales, nacionales (incluidos autovías y autopistas) de obligado uso por todos los propietarios, nacionales o extranjeros, de vehículos. Los municipios se reservan el derecho de regular, como ellos decidan, la circulación por sus vías. La liquidación de los ingresos entre las tres administraciones y los tenedores de derechos de peaje se regulará por ley. Es urgente hacer visible el elevadísimo coste de las infraestructuras que soportan el transporte por carretera.

Sistema Nacional de Pensiones. Atractor España propone que una Comisión del Congreso analice y establezca el mejor sistema para organizar el desenganche de la Seguridad Social, individualmente, por grupos de edad o características de cotización, buscando el menor coste de su quiebra segura y largamente anunciada, pero preservando la necesidad estructural de su extinción y paralizando el afán del Estado por suplantar la decisiones individuales de ahorro y organización de la vejez que deben contemplarse desde el ámbito de la Cédula Fiscal.

Modelo Atractor Social. El Estado del Bienestar se está convirtiendo de manera acelerada en el Estado del Malestar por la irreversibilidad del deterioro de los servicios que presta, el imposible manejo de estructuras mastodónticas, su estructura discriminatoria y sus bases morales retrógadas. Atractor España propone sustituir un modelo que se hunde, el Estado del Malestar, muy confuso y ruinoso, un modelo de despilfarro, por el Modelo Atractor Social, que alumbrará a partir de la Cédula Fiscal un modelo social más solvente moral y técnicamente, vigoroso y sencillo, un modelo que se inspira en los principios de solvencia fiscal, alianza intergeneracional, protección de la familia y el principio natural de que gasta mejor, transforma mejor, el ciudadano que el estado. El Modelo Atractor Social aumenta el poder adquisitivo de los ciudadanos de manera inmediata, inyecta libertad y eficiencia en el sistema y permite aflorar numerosos fondos de comercio ahora inexistentes, ocultos y atrapados, bajo la lápida del Estado del Malestar.