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Sobre los blogs en ABC

escrito por Luis I. Gómez 29 diciembre, 2005

ABORREZCO de la forma y sentido que han adoptado algunos de los llamados blogs, o espacios de comunicación abierta en Internet. Sin embargo creo que un análisis meditado y frío convierte tal fenómeno en un enorme desafío y también en una excelente oportunidad para la prensa y los medios de comunicación. Un escritor amigo me asegura haberse dado cuenta de la cantidad de tiempo que perdía visitando algunos blogs, posiblemente inducido por el hecho de que hablaban de él. Pero hastiado al mismo tiempo de estar en boca de gentes que al hablar de sus libros podían hacerlo ¡sin haberlos leído! Ese amigo protestaba por el hecho de que esa circunstancia se diera. Uno, me decía, está tres años trabajando en una obra y alguien que la desconoce y comienza diciendo que no la ha leído, opina sobre ella con la mayor impunidad. Ese hecho se da, pude comprobarlo en una polémica ya antigua sobre crítica literaria, que trajo a la palestra la oportunidad de actuar en el foro a gentes que ni sabían, ni conocían, ni siquiera leían, sólo opinaban, porque el medio está para eso, para opinar, independientemente de su contenido y responsabilidad.

Creo que se está cumpliendo en la forma que han adoptado los blogs que conozco, la prevalencia perversa de la opinión sobre el juicio. A la gente le basta con lo primero, olvidando que una opinión sin juicio, sin discurso, debería ser rechazada. Pero, pese a mi incomodo por la forma en que se desarrollan esos foros me resisto a adoptar la mirada puramente crítica de sus aspectos negativos. También los hay positivos. Enunciaré algunos. El primero me parece a mí que tiene que ver con el propio canal: muchos de los blogs han nacido o viven al abrigo de los medios de comunicacion, especialmente de los periódicos diarios, y servirán para revitalizar la forma misma en que se da tal comunicación, hasta ahora unidireccional…

…Para ello habría que empezar intentando corregir y denunciando algunas de las prácticas más usuales, que resultan inaceptables. Por ejemplo su vulnerabilidad, nacida de la débil resistencia que pueden oponer a que un grupo de amiguetes pueda actuar de mamporreros, ocupando para sí el espacio del periódico o del blog y terminando por bloquearlo a fuerza de su sobredimensión. Quizá, y ya está ocurriendo con alguno de los que conozco, el bloqueo sistemático al que lo someten un grupito de usuarios adictos, que establecen en tal blog conocido, y por tanto visible, su tertulia particular, acumulando sandeces, ocurrencias, falsas agudezas, o estupideces sin número, pueda servir de una reflexión importante: no creo que pueda sostenerse mucho tiempo la práctica del anonimato que permite a una serie de gentes asomarse a un blog con tal grado de impunidad, agazapados en su pseudónimo. Hay otro fenómeno que convendría legislar: el uso de la firma de otro. Cualquiera puede firmar con tu nombre, suplantando tu identidad, bajo las frases más inanes, o los pensamientos más contrarios a los que tú mismo habrías emitido…

Interesantes reflexiones del autor sobre el fenómeno blog.

Considero que la solución a los problemas – existentes y ciertos – que plantea no puede pasar por una “regulación” o un mayor control del medio por el estado. Deberíamos ser los propios bloggers quienes llevásemos la iniciativa a la hora de proponer medidas que impidan el abuso que algunos hacen de la blogosfera. No existen las solucions fáciles, creo. Cómo evitar, por ejemplo, la usurpación de identidad?